Objetivos

En nuestro grupo de trabajo se realizan estudios de toxicidad en especies de invertebrados de nuestro país utilizando concentraciones ambientales de pesticidas y otros contaminantes de relevancia en Argentina.

En particular trabajamos con dos especies de caracoles de agua dulce: Chilina gibbosa y Biomphalaria straminea. El trabajo con estas dos especies se complementa por diversas razones. C. gibbosa es un organismo que habita en la Patagonia y puede ser utilizado como modelo para evaluar la Región del Alto Valle, región de producción futihortícola con utilización intensiva de insecticidas organofosforados y carbamatos. Chilina es un género que resulta vulnerable debido a su distribución geográfica restringida (regiones frías, de aguas oxigenadas y de baja turbidez), a la disminución continua de la disponibilidad de los hábitats, la presencia de especies invasoras, el cambio climático y la contaminación.

Nuestros resultados demostraron que es un organismo que resulta muy sensible a la exposición aguda al insecticida organofosforado metilazinfos (empleado en el Alto Valle), con alta sensibilidad de las enzimas colinesterásicas, resistencia de las carboxilesterasas, severos efectos neurotóxicos y alteración de algunas defensas antioxidantes a concentraciones determinadas en el agua de la región (Bianco et al., 2013; Cossi et al., 2015). Esta especie necesita requerimientos especiales para ser mantenidos en el laboratorio como temperatura y oxigenación del agua y su crianza in vitro resulta difícil no solo por las condiciones de los acuarios requeridas sino porque además es una especie que se reproduce durante el período estival. Por otro lado, los organismos de B. straminea se encuentran distribuidos en todo el país y son particularmente resistentes a la exposición a metilazinfos. Las colinesterasas de este organismo son bastantes resistentes incluso a altas concentraciones de metilazinfos en forma aguda y a exposiciones prolongadas a bajas concentraciones (Bianco et al., 2014). Esta especie es cultivada en nuestro laboratorio en condiciones estandarizadas. Su mantenimiento y crianza resultan muy sencillos reproduciéndose activamente durante todo el año. Por todo esto resulta de gran utilidad para estudiar efectos tóxicos a largo plazo como son los efectos sobre la reproducción y sobre la descendencia.
En asociación con el grupo de la Dra. Juliana Jiménez estamos trabajando con Brachidontes rodriguezii (moluscos marinos) recolectados en distintas regiones de la costa Argentina evaluando distintos parámetros bioquímicos.

Nuestro objetivo es estudiar a través de bioensayos en el laboratorio si concentraciones ambientales de distintos tóxicos utilizados en Argentina o la presencia de contaminantes en aguas muestreadas pueden producir efectos a nivel bioquímico, histológico, de comportamiento y a nivel reproductivo en invertebrados nativos de nuestro país, así como también estudiar la capacidad de recuperación de los mismos.

Nuestros resultados aportarán 1) información bioquímica, histológica, comportamental y fisiológica de invertebrados nativos 2) datos que pueden servir para re-evaluar los niveles guías de contaminantes en el agua para la preservación de la vida acuática 3) biomarcadores sensibles que actúen como alarmas tempranas 4) evidencia de la utilidad o no de estas especies como centinelas 5) serán empleados para realizar ensayos ecotoxicológicos a campo o con agua muestreada 6) información para sugerir posibles efectos ecológicos en poblaciones expuestas.

Chilina gibbosa: estudios de toxicidad aguda, de recuperación y de toxicidad subcrónica por exposición a tóxicos utilizados en Argentina

Los objetivos de esta línea son: 1) estudiar a través de bioensayos en el laboratorio si concentraciones ambientales...

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Efectos de la exposición subcrónica a concentraciones ambientales de distintos tóxicos en Biompahalaria straminea

Los objetivos de esta línea son estudiar si concentraciones ambientales de distintos tóxicos son capaces de producir...

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